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Embroidered artwork for Paryushan Parva: El festival jainista del perdón y la reflexión: Embroidered Jain ahimsa palm with a gold wheel, white marble temples and lotuses at dawn

Paryushan Parva

El festival jainista del perdón y la reflexión

Paryushan Parva

El festival jainista del perdón y la reflexión

Este artículo explica el significado de Paryushan Parva, la festividad más importante del jainismo, y describe cómo culmina en Samvatsari, el día del perdón universal, donde se pronuncia la frase 'Micchami Dukkadam'.

Paryushan Parva es la festividad más importante del jainismo, una de las religiones más antiguas de la India. Durante ocho o diez días (según la tradición de cada comunidad), los jainistas se dedican a la reflexión, el ayuno y la oración. El objetivo es renovar el compromiso con los principios centrales de su fe: la no violencia, la verdad y el desapego. Es un tiempo para mirar hacia adentro y examinar las propias acciones, palabras y pensamientos.

Durante estos días, los monjes y monjas jainistas ofrecen enseñanzas diarias sobre las escrituras sagradas. Los laicos, por su parte, participan en ayunos que pueden ir desde saltarse una comida hasta ayunar por completo durante todo el período. El ayuno no se considera un castigo, sino una forma de purificar el cuerpo y la mente, y de practicar el autocontrol. También se realizan actos de caridad y se evita cualquier tipo de daño a los seres vivos, incluso a los más pequeños.

El punto culminante de Paryushan es el último día, llamado Samvatsari. En este día, los jainistas piden perdón a todas las personas, conocidas o desconocidas, por cualquier daño que hayan podido causar, de forma intencional o no. Al mismo tiempo, perdonan a quienes les hayan ofendido. Este intercambio de perdón se expresa con la frase 'Micchami Dukkadam', que significa algo así como 'que todo el mal sea perdonado'. Es un momento de gran humildad y de liberación del peso del rencor.

La idea central de Samvatsari es que el perdón es esencial para la paz interior y para el progreso espiritual. Guardar resentimiento se considera una carga que impide el crecimiento del alma. Al pedir perdón y perdonar, la persona se libera de emociones negativas y se acerca a un estado de pureza. Este acto no se limita a los seres humanos: en la tradición jainista, el perdón se extiende también a todos los seres vivos, en línea con el principio de no violencia.

Paryushan no es solo una celebración, sino una práctica profunda de transformación personal. Al final del período, se espera que la persona haya reflexionado sobre sus errores, haya tomado la resolución de no repetirlos y haya fortalecido su compasión hacia los demás. Es un recordatorio anual de que la verdadera religión se vive en el trato diario con los demás, y que el perdón es una de las herramientas más poderosas para alcanzar la armonía.

Aunque las tradiciones varían entre las dos principales ramas del jainismo —los digambara y los svetambara—, el espíritu de Paryushan es el mismo: un tiempo sagrado de introspección, ayuno y reconciliación. Para quien lo observa, es una oportunidad de empezar de nuevo, con el corazón limpio y la mente en paz.

¿Sabías que...?

Duración variable según la tradición

Paryushan dura ocho días para los jainistas śvetāmbara (vestidos de blanco) y diez días para los digambara (vestidos del cielo, es decir, desnudos). Ambas ramas coinciden en que el último día es Samvatsari, el día del perdón universal.

Ayuno como purificación, no castigo

Durante Paryushan, los laicos practican ayunos que van desde omitir una comida hasta ayunar por completo todo el período. El objetivo no es mortificarse, sino purificar cuerpo y mente, fortalecer el autocontrol y acercarse al ideal de no violencia (ahiṃsā).

'Micchami Dukkadam': la frase que lo cambia todo

En Samvatsari, los jainistas se dicen unos a otros Micchami Dukkadam, que significa aproximadamente «que todo el mal sea perdonado». Con esta frase, piden perdón por cualquier daño causado —intencional o no— y, al mismo tiempo, perdonan a quienes los hayan ofendido, liberándose del rencor.

El perdón se extiende a todos los seres vivos

En la tradición jainista, el perdón de Samvatsari no se limita a los humanos. En coherencia con el principio de no violencia, también se pide perdón a los animales, plantas y cualquier forma de vida por el daño inevitable que se les causa al vivir.

Un reinicio espiritual anual

Paryushan no es solo una celebración, sino un proceso de transformación personal. Al finalizar, se espera que la persona haya reflexionado sobre sus errores, tomado la resolución de no repetirlos y fortalecido su compasión. Es una oportunidad de empezar de nuevo con el corazón limpio y la mente en paz.