Bharat Devotion
Embroidered artwork for Bahubali y Bharata: la historia de dos hermanos, la renuncia al poder y la estatua de Gommateshwara: Embroidered Jain ahimsa palm with a gold wheel, white marble temples and lotuses at dawn

Bahubali y Bharata

la historia de dos hermanos, la renuncia al poder y la estatua de Gommateshwara

Bahubali y Bharata

la historia de dos hermanos, la renuncia al poder y la estatua de Gommateshwara

Este artículo narra la historia de Bahubali y Bharata, hijos del primer maestro iluminado del jainismo, su conflicto por el reino, la renuncia de Bahubali tras su victoria, su larga meditación y la construcción de la estatua de Gommateshwara en su honor.

En la tradición jainista, una de las religiones más antiguas de la India, se cuenta la historia de dos hermanos, Bahubali y Bharata, hijos del primer tirthankara (maestro iluminado) llamado Rishabhanatha. Según las escrituras, Rishabhanatha fue el primer ser humano de esta era en alcanzar la iluminación total, y tras dedicar su vida a enseñar el camino espiritual, decidió renunciar a su reino y a todas sus posesiones para vivir como un asceta. Antes de partir, dividió sus tierras entre sus cien hijos, dando a Bharata, el mayor, la parte más grande y poderosa, y a Bahubali, el segundo, una región también extensa pero menor.

Con el tiempo, Bharata, ambicioso y hábil en la guerra, comenzó a conquistar los territorios de sus hermanos menores, uno tras otro, hasta que solo quedó el reino de Bahubali. En la mayoría de las versiones de la historia, Bharata envió un mensaje a Bahubali exigiéndole que se sometiera o que luchara. Bahubali, que era fuerte y valiente, se negó a rendirse y aceptó el desafío. Para evitar una guerra sangrienta que habría matado a miles de soldados, los dos hermanos acordaron resolver su disputa en un combate singular, con tres pruebas: una lucha cuerpo a cuerpo, una competencia de miradas y una competencia de agua. En las tres, Bahubali venció a su hermano mayor.

Sin embargo, en el momento de la victoria, Bahubali sintió una profunda tristeza y confusión. Se dio cuenta de que su deseo de ganar el reino no le traería felicidad, y que la ambición y el orgullo solo causaban sufrimiento. En muchas narraciones, se dice que en ese instante comprendió la futilidad de las posesiones materiales y la importancia de la paz interior. Así, en lugar de tomar el trono, Bahubali renunció a todo: dejó su reino, sus riquezas y su familia, y se retiró a un bosque para meditar en silencio, buscando la liberación espiritual, el estado de paz absoluta que los jainistas llaman moksha.

La meditación de Bahubali fue extraordinaria. Según la tradición, permaneció de pie, inmóvil, durante tanto tiempo que las plantas trepadoras crecieron alrededor de sus piernas y los hormigueros se formaron a sus pies. A pesar de las incomodidades y las distracciones, no se movió ni abrió los ojos, concentrado por completo en su respiración y en el desapego del mundo. Su hermana, Brahmi, y otras personas intentaron convencerlo de que se rindiera, pero él siguió firme. Finalmente, después de muchos años, alcanzó la iluminación y se convirtió en un ser liberado, libre del ciclo de nacimientos y muertes.

En honor a su dedicación y su ejemplo, los devotos jainistas construyeron una estatua colosal de Bahubali, conocida como Gommateshwara. La más famosa de estas estatuas se encuentra en Shravanabelagola, en el sur de la India, y fue erigida hace más de mil años. Tallada en una sola roca, mide unos dieciocho metros de altura, lo que la convierte en una de las estatuas monolíticas más grandes del mundo. La figura muestra a Bahubali de pie, en la misma postura de meditación que adoptó en su vida, con el cabello rizado y los brazos caídos a los lados, y a su alrededor se ven las plantas y los hormigueros que, según la leyenda, crecieron sobre él.

Cada doce años, se celebra una gran ceremonia llamada Mahamastakabhisheka, en la que los sacerdotes vierten agua, leche, azafrán y otros líquidos sagrados sobre la cabeza de la estatua, como una ofrenda de devoción. Esta ceremonia atrae a miles de peregrinos de todo el mundo. La historia de Bahubali y Bharata, aunque antigua, sigue siendo contada hoy en día como una lección sobre la vanidad del poder y la grandeza de la humildad. Nos recuerda que la verdadera victoria no está en conquistar a los demás, sino en conquistar el propio ego y encontrar la paz dentro de uno mismo.

¿Sabías que...?

Origen de la historia

Bahubali y Bharata son hijos de Rishabhanatha, el primer tirthankara (maestro iluminado) de esta era, quien repartió su reino entre sus cien hijos antes de retirarse a la vida ascética.

El combate singular

Para evitar una guerra, los hermanos acordaron tres pruebas: lucha cuerpo a cuerpo, competencia de miradas y competencia de agua. Bahubali venció en las tres, pero en el momento de la victoria sintió el vacío del poder y renunció al trono.

La meditación extrema

Tras dejar todo, Bahubali meditó de pie durante tantos años que plantas trepadoras crecieron alrededor de sus piernas y hormigueros se formaron a sus pies, sin moverse ni abrir los ojos, hasta alcanzar la iluminación.

La estatua de Gommateshwara

La estatua más famosa de Bahubali se encuentra en Shravanabelagola, sur de la India. Tallada en una sola roca, mide 18 metros de altura, lo que la convierte en una de las estatuas monolíticas más grandes del mundo.

La ceremonia Mahamastakabhisheka

Cada doce años, los devotos vierten agua, leche, azafrán y otros líquidos sagrados sobre la cabeza de la estatua como ofrenda. Esta ceremonia atrae a miles de peregrinos de todo el mundo.