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Embroidered artwork for El primer sermón del Buda en Sarnath: la puesta en marcha de la Rueda del Dharma: Embroidered Buddha seated in meditation on a pink lotus, with a golden dharma wheel and a white stupa in the mountains

El primer sermón del Buda en Sarnath

la puesta en marcha de la Rueda del Dharma

El primer sermón del Buda en Sarnath

la puesta en marcha de la Rueda del Dharma

Este artículo narra el primer sermón del Buda en Sarnath, donde enseñó a sus cinco antiguos compañeros el camino intermedio, las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Óctuple Sendero, explicando estos conceptos de forma sencilla para quien no conoce la tradición.

Tras alcanzar la iluminación bajo el árbol de Bodhi, el Buda (que significa "el Despierto") reflexionó sobre si debía compartir lo que había comprendido. Según la tradición, decidió enseñar por compasión hacia todos los seres que sufren. Su primer pensamiento fue para sus cinco antiguos compañeros, ascetas que habían practicado con él la severa disciplina del ayuno y la mortificación antes de que él abandonara ese camino. Los encontró en Sarnath, un parque de ciervos cerca de la ciudad de Benarés (hoy Varanasi), donde vivían como ermitaños. Al verlo acercarse, dudaron al principio, pues lo habían considerado un traidor a su estilo de vida, pero algo en su presencia serena los convenció de escucharlo.

En ese lugar, el Buda pronunció su primer sermón, conocido como "el poner en movimiento la Rueda del Dharma" (la enseñanza). La imagen de la rueda es central: así como una rueda gira y avanza, la enseñanza comenzó a rodar por el mundo para liberar a los seres del sufrimiento. Lo que el Buda les dijo fue, en esencia, un camino intermedio. Durante años, los cinco ascetas habían creído que la salvación se lograba mediante el dolor físico y la negación extrema. El Buda les explicó que ese extremo era tan inútil como el otro extremo que él mismo había probado: la indulgencia en los placeres sensoriales sin límite. Ni la autotortura ni el hedonismo conducen a la paz; la verdad está en el equilibrio, en atender el cuerpo y la mente con sabiduría y sin apego.

Luego les enseñó las Cuatro Nobles Verdades, que son el corazón de su mensaje. La primera es la verdad del sufrimiento (dukkha): la vida, tal como la vivimos ordinariamente, está marcada por la insatisfacción, el dolor, el envejecimiento, la enfermedad y la muerte, así como por la frustración de no obtener lo que deseamos o de perder lo que amamos. La segunda verdad es el origen del sufrimiento: este no surge por castigo divino ni por casualidad, sino por el deseo y el apego (tanha, literalmente "sed"). Deseamos placeres, deseamos existir, deseamos que las cosas sean diferentes de como son, y ese deseo insaciable es la raíz de nuestra angustia. La tercera verdad es que el sufrimiento puede cesar: si se elimina la causa, se elimina el efecto. Es posible alcanzar un estado de liberación, de paz profunda e incondicionada, que el Buda llamó nirvana ("extinción" del fuego del deseo). La cuarta verdad es el camino que lleva a ese cese: no un dogma ni una oración, sino una práctica concreta.

Ese camino es el Noble Óctuple Sendero, que el Buda describió como ocho ramas o prácticas que se cultivan juntas, como los radios de una rueda. No son pasos secuenciales, sino aspectos que se refuerzan mutuamente. Se suelen agrupar en tres dimensiones: sabiduría, conducta ética y disciplina mental. La sabiduría incluye la comprensión correcta (entender las Cuatro Nobles Verdades) y el pensamiento correcto (cultivar intenciones de renuncia, buena voluntad y no dañar). La conducta ética abarca la palabra correcta (hablar con verdad, amabilidad y sin división), la acción correcta (no matar, no robar, no tener conducta sexual dañina) y el medio de vida correcto (ganarse la vida sin causar sufrimiento a otros). La disciplina mental comprende el esfuerzo correcto (cultivar estados mentales sanos y abandonar los insanos), la atención plena correcta (estar presente y consciente del cuerpo, las sensaciones, la mente y los fenómenos) y la concentración correcta (desarrollar una mente unificada y serena mediante la meditación).

Al escuchar este sermón, uno de los cinco ascetas, Kondanna, comprendió plenamente la enseñanza y alcanzó la primera etapa de la iluminación. Los otros cuatro lo siguieron gradualmente en los días siguientes, y todos se convirtieron en monjes, formando así la primera comunidad de seguidores del Buda (la sangha). Desde ese momento, la Rueda del Dharma comenzó a girar: el Buda pasó los siguientes cuarenta y cinco años viajando por el norte de la India, enseñando a personas de todas las castas y condiciones, sin distinción. El sermón de Sarnath es considerado el momento fundacional del budismo, y el parque de los ciervos sigue siendo un lugar de peregrinación. Para quien se acerca por primera vez a esta historia, lo esencial es esto: el Buda no pidió fe ciega, sino que cada persona examine, practique y compruebe por sí misma si estas verdades alivian su propio sufrimiento. El camino que ofreció no es una promesa de paraísos futuros, sino una guía práctica para vivir con más claridad, compasión y libertad en esta misma vida.

¿Sabías que...?

Lugar del primer sermón

El parque de los ciervos en Sarnath, cerca de la actual Varanasi, fue el escenario donde el Buda encontró a sus cinco antiguos compañeros. Este sitio, elegido por la tradición como refugio de ermitaños, se convirtió en el lugar de nacimiento de la primera comunidad budista y sigue siendo un destino sagrado de peregrinación.

El camino intermedio

Antes de su iluminación, el Buda probó tanto la vida de placeres como la mortificación extrema. En su primer sermón rechazó ambos extremos y enseñó un equilibrio práctico: ni la autotortura ni el hedonismo conducen a la paz, sino atender el cuerpo y la mente con sabiduría y sin apego.

Las Cuatro Nobles Verdades

Son el núcleo del mensaje del Buda. Explican que la insatisfacción (dukkha) nace del deseo insaciable (tanha, literalmente «sed»), que ese sufrimiento puede cesar alcanzando el nirvana («extinción» del fuego del deseo), y que existe un camino concreto para lograrlo.

El Noble Óctuple Sendero como rueda

El Buda describió ocho prácticas que se cultivan juntas, como los radios de una rueda. Se agrupan en sabiduría (comprensión y pensamiento correctos), conducta ética (palabra, acción y medio de vida correctos) y disciplina mental (esfuerzo, atención plena y concentración correctos). No son pasos secuenciales, sino aspectos que se refuerzan mutuamente.

Fundación de la sangha

Al escuchar el sermón, el asceta Kondanna comprendió plenamente la enseñanza y alcanzó la primera etapa de la iluminación. Los otros cuatro lo siguieron en los días siguientes, y todos se ordenaron como monjes. Así nació la primera comunidad de seguidores del Buda, la sangha, y la Rueda del Dharma comenzó a girar.